Un arcoíris, un retrato familiar, un corazón. Estos son los dibujos que se encuentran en las cartas escritas a mano por los niños detenidos en el Centro de Procesamiento de Inmigración de Dilley, en el sur de Texas.

A principios de febrero, había más de 750 familias, casi la mitad de ellas con niños, así como unas 370 mujeres adultas solteras recluidas en este centro. Es solo uno de los muchos centros de inmigración que hay en todo el país, pero el único que acoge a familias. Desde el inicio de la administración Trump, el número de niños detenidos por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas se ha disparado, multiplicándose por seis.

ProPublica recibió a mediados de enero cartas de varios niños de Dilley. Todos ellos, excepto dos, vivían en Estados Unidos cuando fueron detenidos. En sus palabras y dibujos, transmiten lo mucho que añoran las comodidades y describen la angustia de estar atrapados. Escriben sobre cómo extrañan a sus amigos y profesores, cómo se están quedando atrás en la escuela, cómo no tienen acceso fiable a la atención médica cuando están enfermos —algunos dicen que están enfermos a menudo— y cómo sienten temor por lo que vendrá después.

El Departamento de Seguridad Nacional, que supervisa el ICE, afirmó en una declaración que todos los detenidos en Dilley “reciben la atención médica adecuada”. El DHS no respondió a preguntas sobre casos individuales pero afirmó que todos “reciben tres comidas al día, agua potable, ropa, ropa de cama, duchas, jabón y artículos de aseo” y que “nutricionistas titulados evalúan las comidas”. El DHS también afirmó que “los niños tienen acceso a profesores, aulas y hojas de ejercicios de matemáticas, lectura y ortografía.”Los padres detenidos tienen la opción de ser deportados juntos o de que sus hijos sean acogidos por otro cuidador, según el comunicado. CoreCivic, que gestiona las instalaciones, afirmó que está sujeto a múltiples niveles de supervisión y que la salud y la seguridad son su máxima prioridad.

El público rara vez tiene la oportunidad de echar un vistazo al interior de Dilley y ver cómo están los niños que se encuentran allí. Aquí dejamos que los niños hablen por sí mismos.

Susej F
Un niña de 9 años de Venezuela que vivía en Houston, Texas
Detenida durante 50 días

“Extraño mi colegio y mis amigos. Me siento mal desde que llegué a este lugar, porque llevo aquí demasiado tiempo”.

Lea la transcripción completa:

“Hola, mi nombre es Susej F y tengo 9 años de edad. Soy de Venezuela. He estado 50 días en el centro de procesamiento de inmigración de Dilley. Y quiero ir a mi País.

Pero extraño mi escuela y mis amigos me siento mal desde cuando vine aquí a este Lugar, porque llevo aquí demasiado tiempo. He estado 2 años y 6 meses en estados unidos, y estaba feliz con mis amigos en la escuela pero ahora necesito irme. Extraño a mi familia en mi país entonces ahora quiero ir a Venezuela. Pero mi mamá no quiere irse porque ella quiere un mejor futuro para mí. Viendo cómo personas como yo, inmigrantes, están siendo tratados, cambia mi perspectiva sobre Estados Unidos. Mi mamá y yo vinimos a Estados Unidos buscando un lugar bueno y seguro para vivir, y mi mamá estaba buscando un Buen trabajo”.

Escuche a Ariana leer su carta

Ariana V.V
Una niña de 14 años de Honduras que vivía en Hicksville, Nueva York
Detenida durante 45 días

“Desde que llegué a este centro, lo único que se siente es tristeza y, sobre todo, depresión”.

Lea la transcripción completa:

“Hola, me llamo Ariana V.V., tengo 14 años y soy de Honduras. Llevo 45 días detenida y nunca había sentido tanto miedo de ir a un lugar como el que siento aquí cada vez que me recuerdo a mí misma que, cuando vuelva a Honduras, pueden pasar muchas cosas peligrosas a mi madre y a mis hermanos pequeños, que llevan más de un mes sin ver a su madre. Son muy pequeños y se necesitan a ambos padres cuando se está creciendo. Desde que llegué a este centro, lo único que se siente es tristeza y, sobre todo, depresión. Cuando las personas tienen sus juicios, estos duran como máximo 15 minutos, no se respetan nuestros derechos, se producen detenciones cuando las personas ni siquiera tienen ningún tipo de orden, las detenciones son ilegales.

Es triste escuchar que se deniegan los casos de las personas y se las envían de vuelta a sus países, de donde están huyendo y donde buscan protección y quieren sentirse seguras. No mucha gente sabe lo que está pasando en los centros donde se aloja a los inmigrantes. No he podido asistir a la escuela. Todas las personas que están aquí tenían sus trabajos, tenían sus vidas, no son ningún peligro para este país.

Llevo casi siete años en este país y, en esos siete años, mi madre y yo hemos encontrado un hogar y hemos formado una familia más grande. Nunca me he separado de mis hermanos y, sinceramente, es triste porque son pequeños y necesitan a su madre y a su hermana. Sí, están con su padre, pero sigue siendo diferente para ellos y para mi madre y para mí. Desde el día en que mi madre y yo fuimos detenidas en Manhattan, Nueva York, mi vida se detuvo de repente. Por lo que sé, no se puede estar bajo custodia más de 15 o 20 días, pero aquí, en el Centro de Procesamiento de Inmigración de Dilley, hay personas que llevan 7 meses, 5 meses, 4-2 meses, no es justo que los agentes del ICE no cumplan las leyes. Todos los niños están sufriendo daños mentales, son testigos de cómo se les trata.

No tienen escuelas, ni médicos, solo enfermeras. Si necesitas atención médica, lo máximo que tienes que esperar son tres horas, pero para conseguir cualquier medicamento, pastilla o cualquier otra cosa, hay que esperar bastante tiempo. Hay varios virus y la gente está siempre enferma. Se producen situaciones graves y los agentes no las toman lo suficientemente en serio, no hay consecuencias, no les importa”.

Luisanney Toloza
Una niña de 5 años de Venezuela que había cruzado hace poco la frontera entre Estados Unidos y México.

“Mi familia”.

Mia Valentina Paz Faria
Una niña de 7 años de Venezuela que vivía en Austin, Texas
Detenida durante 70 días

“No quiero estar en este lugar, quiero ir a mi escuela”.

Lea la transcripción completa:

“Hola me llamo Mia Valentina Paz Faria yo soy de Venezuela tengo 3 años viviendo en Estados Unidos, tengo 7 años, de edad, tengo 70 días aca en este lugar, no quiero estar en este lugar, quiero ir a mi escuela, extraño a mis abuelos, extraño a mis amigos, no me gusta la comida de aqui, extraño mi escuela, no me gusta estar aqui, estoy aburrida aqui, no me siento tan bien en este lugar, ya me quiero ir de este lugar, extraño a mis tios, espero salir pronto de aqui”.

Scarlett Jaimes
Una adolescente de 17 años de Venezuela que vivía en El Paso, Texas.

“Una de las cosas que me podria quejar es de que no tienen comida variada y casi es lo mismo y me aburre que me quita el apetito”

Lea la transcripción completa:

“01/16/25

Primeramente me presento mi nombre es Scarlett Jaimes y escribo esto para expresarme en como me siento en este lugar, desde que me detenieron a mi madre y a mi me siento muy pero muy aburrida y agobiada ya que aunque sea alguien que no hace tantas cosas productivas estar encerrada sin mi autorisacion es bastante abrumador, tambien me siento decaida ante la idea de que no pude terminar mi año escolar y de que apuesto que voy a terminar en una escuela peor en mi propio pais, en mi opinion lo que pienso de este lugar no es gran cosa ya que es un campamento normal y corriente.

Una de las cosas que me podria quejar es de que no tienen comida variada y casi es lo mismo y me aburre que me quita el apetito y ni para decir que la comida de la tienda ya que algunas personas no les alcansa el dinero y tambien que sierta comida sabe a cartón, también en la tienda me parece un poco ingusto que compren cosas que esten elevadas de precio y sean de mala calidad como por ejemplo los cuadernos y tambien colores. En mi opinion este lugar debe de cambiar varias cosas como la limpiesa y se que no es cumpla de los trabajadores si no de la gente y se que aunque hayan reglas a nadie le van a importar y esas son rasones de porque la gente este en contra de la gente que trabaja aqui ya que al parecer siempre se llevaran la contraria deberían cumplir con su palabra de estar maximo 21 días ya que si esto sigue haci este campamento va a empeorar para muchas personas”.

Gaby M.M
Una adolescente de 14 años de Colombia que vivía en Houston, Texas.
Detenida durante 20 días.

“Siento tanta tristeza y depresión de no poder irme, es realmente triste escuchar que los casos de las personas están siendo negados y están siendo enviadas de vuelta a sus países”.

Lea la transcripción completa:

“¡Hola! mi nombre es Gaby M.M tengo 14 años soy de Colombia

He estado detenida en el centro de detención de inmigración en Dilley por 20 días y no he estado obteniendo la educación correcta por estar aquí. No he podido ver a mi familia y amigos, desde que llegue aquí empecé a sentir demasiado triste, también no me he sentido feliz desde que llegue aquí.

Los oficiales tienen mala manera de hablarle a los internos. Cuando están preguntando algo los trabajadores tratan a los internos inhumanamente, verbalmente, y no quiero imaginar cómo actuarían si estuvieran sin supervisión. Realmente quiero ir a casa no me importa si tengo que ir a Katy o Colombia porque en ambos lugares tengo una casa y escuela, me aburro mucho y no sé qué hacer, hice amigos aquí y me dijeron como han estado aquí por 7 meses y me sorprendo mucho porque no puedo imaginar qué tan malo y triste y estresado es estar aquí.

Quiero decirles chicos cómo me siento y es infierno realmente quiero irme, la comida es mala estoy cansada de casi lo mismo. Siento tanta tristeza y depresión de no poder irme, es realmente triste escuchar que los casos de las personas están siendo negados y están siendo enviadas de vuelta a sus países”.

Ender
Una niña de 12 años de Venezuela que vivía en Austin, Texas.
Detenida durante 60 días.

“Mas de 60 días… ir al medico y que lo unico que te digan sea que tomes mas agua y lo peor sea que parece que el agua es lo que enferma aquí”.

Lea la transcripción completa:

“Hola soy Ender y tengo 12 años, llevo 2 meses aquí en este centro. Llegue aquí por una cita de imigración y pienso que no deberían hagarrar a personas imigrantes que son inocentes, así en ves de hagarrar a delincuentes porque osea prefieren encerar a niños que buscar a personas que de verdad no deberían estar en U.S. Me dijeron que solo podía estar 21 días aquí pero ya llevo mas de 60 días de levantarme comer las mismas comidas repetidas, ir afuera y que la mayoría de guardias nunca prestan atencion a las personas, cenar casi lo mismo del día anterior, ver a personas llorar todos los días por las mismas razones, tratar de dormir en esa horrible cama toda incomoda, ir al medico y que lo unico que te digan sea que tomes mas agua y lo peor sea que parece que el agua es lo que enferma aquí, ir a esperar por las malas respuestas de los jueses, escuchar las malas noticias de las personas que ya no les quedan esperansas, tener que compartir un cuarto con minimo 3 familias, y todo eso para que nos manden de vuelta a nuestros países”.

Maria Antonia Guerra Montoya
Una niña de 9 años de Colombia
Detenida por 113 días.

“Me in dilei [Dilley] am not happy please get me out of here to colombia”.

Lea la transcripción completa:

“Maria Antonia Guerra Montoya

Una niña de 9 años de Colombia

Detenida por 113 días.

Yo soy Maria Antonia Guerra Montoya y estoy hace 113 dias en detencion extraño a mis amigas y siento que me van a olvidar estoy aburrida aquí ya extraño mi pais y mi casa, vine de vacaciones por 10 Dias y me entraron a una oficina de ice un oficial me interrogo 2 horas sin mi mamá, yo viajaba con azafata porque mi mamá vive en new york, ellos solo querian arrestar a mi mamá, por que mi mamá no tenia documentos para vivir en usa, yo siempre viaje con mi visa de turista pero ice me uso para agarrar a mi mamá y ahora estoy en una carcel y estoy triste y me he desmayado 2 veces aqui adentro, cuando llegue todas las noches lloraba y ahora no duermo bien, senti que estar aqui era mi culpa y yo solo queria estar de vacaciones como una familia normal.

No me dan mi dieta yo soy vegetariana, no como bien, no hay buena educacion y extraño a mi mejor amiga julieta y a mi abuela y a mi escuela ya quiero llegar a mi casa.

Yo en dilei [Dilley] no estoy feliz por favor saquenme de aquí a colombia.
Antonia.”

Acerca de las cartas

La periodista Mica Rosenberg consultó con familiares detenidos si sus hijos estarían dispuestos a escribir cartas o hacer dibujos sobre sus experiencias. Una de las madres detenidas recopiló las cartas y las sacó del centro de procesamiento cuando fue liberada de Dilley el 20 de enero. La madre que había estado detenida dijo que los padres, cuyos hijos participaron, eran conscientes de que las cartas se compartirían con una reportera con la intención de hacerlas públicas. Después, nos pusimos en contacto con la madre que compartió las cartas y obtuvimos, cuando fue posible, detalles adicionales. Por ejemplo, los lugares donde vivían las familias antes de ser trasladadas a Dilley. El periodo de tiempo en el que los niños dicen haber estado detenidos corresponde a mediados de enero, cuando escribieron las cartas. Algunos han sido liberados desde entonces; la situación de otros no está clara.